No tengo prisa. ¿Prisa de qué? 
 No tiene prisa el sol y la luna: están seguros. 
Tener prisa es creer que la gente pasa delante de las piernas, o que, dando un brinco, salta por encima de la sombra. 
No; no sé tener prisa. 
Si extiendo el brazo, llego exactamente a donde mi brazo llega, ni un centímetro más allá. 
Todo sólo donde toco, no donde pienso. 
Sólo me puedo sentar donde estoy.
FERNANDO PESSOA


Y POCO MÁS QUE DECIR…

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